Monday, May 5, 2008
Barreal
El jueves pasado salí en colectivo hasta San Juan con 3 amigos de COPA (el programa de intercambio). Cuando llegamos a la terminal todos los puestos de empresas de colectivos estuvieron cerrados, entonces fuimos a pasear por la ciudad para buscar comida. Como era feriado, el día del trabajador, y llegamos justo durante la siesta, la ciudad estuvo abandonada. Caminamos hasta el centro donde encontramos un sólo restaurante abierto, pero tampoco logramos almorzar ahí porque se quedó sin carne. Regresamos a la terminal para comprar los pasajes a Barreal, una ciudad sobre la que Mark había leido un párrafo, pero realmente nadie la conocía. De todos modos, a las 16:30 cuando abrió la única empresa que iba a Barreal nos enteramos que el viaje a Barreal era de 5 horas. Aunque no quisieramos pasar tanto tiempo en el colectivo, nos quedamos sin otra opción como era feriado y no había colectivos a otros lugares más cercanos. Decidimos aguantar el viaje, y compramos los pasajes. Cuando finalmente acercamos a Barreal eran las 23 de la noche. El chofer nos preguntó donde quisieramos que él nos dejara, y como no teníamos ninguna reservación le dejimos cualquier cabaña. Por suerte, encontramos lugar en la primera cabaña que fuimos. Nos quedamos la noche ahí. Me levanté la mañana siguiente y fui a correr. Como la cabaña en que estuvimos nos salió tan caro, quise encontrar otra. Corrí por toda la ciudad y despues de 45 minutos encontré una. Luego de mudarnos al nuevo alojamiento fuimos trekking en la pre-cordillera. Como Barreal se queda entre la pre-cordillera y la cordillera, cuando subimos a la pre-cordillera tuvimos una vista hermosa de los Andes. Después de unas horas jugando en las montañans, bajamos y fuimos a comprar carne para el asado. A la vuelta a la cabaña descubrimos una mujer que hace pan casero. No les puedo explicar que rico estaba el pan calentito, recién hecho. Yum. Bueno, volvemos a la cabaña y hicimos el asado. Para mi, haciendo el asado sólo era como un rito de iniciación porque el asado es algo tan central a la cultura argentina. Por supuesto, la carne salió muy rica y comimos muy bien. Pasamos el día siguiente más o menos igual. Pasamos por la ciudad, compramos más pan casero, y hicimos otro asado. Me divertí mucho de estos 4 días que los pasé con Mark, Corey (Colo o Turtleneck, ja) y Rusty. Ahora me faltan 4 días hasta que venga Erin.
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